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martes, 25 de agosto de 2009

BIOLOGOS PERDIENDO ESPACIO


Días atrás el colega Stive Marthans Castillo era portador de la preocupación colectiva de muchos biólogos que tienen conocimiento de una Directiva de la actual DGFFS (Dirección General Forestal y de Fauna Silvestre) del MINAG, emitida en el presente año por la cual ya no podemos aspirar a ser Administradores Técnicos de las ATFFS pero sí dando cabida a Ing. Forestales , Agrónomos y de Recursos Naturales.


Parece ocurrir lo mismo con PRONASAR , que en su última convocatoria tampoco ha considerado a profesionales biólogos.


Estos son sólo dos botones de como venimos perdiendo espacio.


Agradeceremos a nuestros directivos CBP regionales y nacionales tomen cartas en el asunto.


Biológicamente,


Jorge Luis Aramburú Correa / CBP 4380

CONVOCATORIAS DE INTERES (02)

avisos de "El Comercio" 23-08-09




martes, 18 de agosto de 2009

PROCESO SERUMS 2009 - II


El proceso de inscripción se realizará única y exclusivamente vía página Web www.minsa.gob.pe a nivel nacional.

FECHA DE INSCRIPCIÓN: del 26 de agosto al 14 de setiembre de 2009.
PAGO POR DERECHO DE INSCRIPCIÓN:
+ Sede Lima: No hay pago por derecho de inscripción.
+ Sede Regionales: Abonar el monto correspondiente, en cada DIRESA o la que haga sus veces.

Entrega de Documentos para Casos Especiales:

Hasta el 15 de setiembre de 2009 (Sede Lima: Av. Arequipa 810 4 to piso- Jesús María, de 08:30 a 13: 00 y de 14: 00 a 16:15 horas y en las Sedes Regionales en el lugar y horario que cada DIRESA o la que haga sus veces asigne)

INSCRITOS APTOS Y OBSERVADOS:
Los postulantes inscritos verificarán su condición de “apto/observado” desde el 18 de setiembre de 2009, exclusivamente a través de www.minsa.gob.pe, a partir de las 17: 00 horas. Las inscripciones observadas deberán ser subsanadas por los postulantes desde el momento de su publicación hasta el 22 de setiembre del presente, a través de www.minsa.gob.pe, hasta las 17: 00 horas.
Publicación final de Aptos y Observados el 24 de setiembre del presente a las 16:00 horas, a través de www.minsa.gob.pe

domingo, 16 de agosto de 2009

GRACIAS A UNA MADRE

Publicado en "El Dominical" de "El Comercio" 09-08-09

Gracias a una madre

En julio de 1885, un niño alsaciano de nueve años llamado Joseph Meister fue atacado por un perro rabioso a la salida de su escuela. Los médicos empezaron a tratarlo con ácido carbólico. Por su alta toxicidad, resultaba un buen tratamiento para eliminar los gérmenes. Se evitaría la infección, pero la madre de Joseph y sus médicos sabían que nada detendría a la rabia. Para entonces, el químico e investigador Louis Pasteur (1822-1895) había desarrollado una vacuna antirrábica para animales que evitaba que estos contrajeran la enfermedad. Los médicos de Meister vieron como única posibilidad llevarlo donde Pasteur, y aunque la vacuna no había sido probada en humanos, la mamá de Joseph insistió en que se usara en su hijo.

Había poco tiempo. Si la enfermedad hacía mella en el sistema nervioso del muchacho, sería demasiado tarde, por lo que Pasteur empezó a trabajar rápidamente. Preparó un compuesto rábico muy atenuado, luego otro menos atenuado y así sucesivamente. Tras once días de tratamiento, el muchacho no enfermó. Pasteur lo había salvado.

Pasó el tiempo y Joseph Meister terminó como cuidador en el Instituto Pasteur, institución bautizada con el nombre de su salvador, donde fue enterrado en 1895. En 1940, cuando los nazis tomaron París, Meister contaba con 64 años y seguía de guardián. Un oficial nazi, por pura curiosidad, le ordenó abrir la cripta de Pasteur. El 17 de junio fue hallado el cadáver de Joseph Meister. Había preferido suicidarse antes que permitir el ingreso de los nazis a la tumba de quien lo salvó a los 9 años.

¿PARACAS YA FUE?

Publicado en "El Dominical" de "El Comercio" 16-08-09

ECOLOGÍA
¿Paracas ya fue?
Por: Patricia Majluf / Ernesto Ráez Luna (*)

Hace algunos días preguntaron nuestra opinión sobre la construcción de una planta petroquímica en Pisco-Paracas. Hace algunos años nuestra respuesta hubiera sido otra. Pero hoy con la zona orientada fuertemente hacia el desarrollo industrial, es tarde para llorar sobre la leche derramada. Ayer lugar de conservación e investigación, de proyectos de turismo ecológico y cultural (por su vasta riqueza arqueológica); hoy convertido en espacio para la instalación de plantas que nada tienen que ver con el desarrollo sostenible.

En el lugar equivocado
En el 2004, durante el gobierno del presidente Toledo, se dio la infame autorización para la construcción de la planta de fraccionamiento de Pluspetrol Perú Corporación S.A. Entonces se discutió ampliamente sobre la poca pertinencia de ubicarla en una zona que, entre otras cosas, es altamente sísmica, es zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Paracas y está muy cercana a las poblaciones de San Andrés y Pisco. El Colegio de Biólogos y el Colegio de Arquitectos presentaron una acción de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional (TC) que resolvió que la construcción “no constituye amenaza cierta al medio ambiente”.

La suma de todos los riesgos
Por muy bien construida que esté una planta productora de metano, butano, diésel y combustible de avión, existe un riesgo real de explosiones, ya sea por accidente, sabotaje e incluso terrorismo. En cuanto al terminal de embarque, el crecimiento del tráfico de grandes cargueros de hidrocarburos, en la bahía, aumentará igualmente el riesgo de derrames.

Por lógica, al crecer el número de instalaciones industriales y el tráfico marítimo se incrementa la posibilidad de que algo ocurra. Ese “algo” puede ser una explosión, un accidente marítimo, un derrame de hidrocarburos y un largo etcétera. Cada una de estas instalaciones, si está adecuadamente construida y administrada, generará un riesgo muy pequeño, pero al ir acumulando riesgos (con la instalación de nuevas industrias) las probabilidades de un accidente aumentarán, pues los riesgos individuales se van sumando. Poniéndolo en crudo: una cosa es que explote la planta de gas sola, y otra muy distinta es que ocurra junto a una petroquímica.

Ecología y economía
No se trata de decidir entre la infraestructura mercantil e industrial o la conservación de la naturaleza. Esta es una falaz dicotomía pues ambos son elementos necesarios para el desarrollo. Los recursos naturales renovables y los servicios de los ecosistemas son componentes imprescindibles para el crecimiento económico, el desarrollo y el bienestar de la población.

Conservar nuestros ecosistemas marinos y construir una planta de fraccionamiento son inversiones de desarrollo. No tiene sentido sobreponer una actividad sobre la otra, apostando por lo industrial y dejando de lado la conservación, como se hace en Pisco-Paracas. Bienvenidos sean los proyectos de desarrollo y las inversiones, pero no apoyados sobre falsas disyuntivas.

Prevenir antes que lamentar
Es imperativo atender el riesgo acumulado sobre Paracas. Ello, sin embargo, implica una visión moderna del desarrollo en el que la biodiversidad no se considere “una mala palabra”. La rentabilidad para los inversionistas no puede considerarse el único criterio de calidad. Una visión moderna de desarrollo debería presupuestar sistemas vanguardistas de planificación, monitoreo, coordinación y prevención, para minimizar el riesgo de accidentes extremos y sinérgicos (es decir, combinados). Es también razonable fortalecer económica y políticamente la autoridad de áreas protegidas y crear nuevas áreas protegidas marino-costeras (en islas y puntas guaneras, por ejemplo). Eso no solo diluiría el riesgo de perderlo todo en Paracas, sino que incrementaría la estabilidad y la rentabilidad a largo plazo del guano y de la pesca.

Es imposible hacer una tortilla sin romper huevos, tan imposible como extraer recursos sin afectar los ecosistemas. Impactos siempre habrán, pero muy distinto es actuar irresponsablemente rompiendo más huevos de lo necesario y matando a las demás gallinas del corral. Y eso es lo que se hace cuando arriesgamos nuestra biodiversidad y descuidamos nuestras áreas naturales protegidas. Eso ocurre cuando se omite estipular que quienes obtienen beneficios económicos, por utilizar nuestros recursos naturales, deben invertir en proyectos sostenibles donde los impactos y riesgos sean mínimos, para que todos podamos gozar de esta riqueza excepcional, ahora y en el futuro. Desafortunadamente, para Paracas todo esto parece que ¿ya fue?

[*] Investigadores del Centro para la Sostenibilidad Ambiental. Universidad Cayetano Heredia.

Peligrosa incoherencia
El mundo entero reconoce la importancia de Paracas como zona de excepcional productividad y diversidad biológica marina.

La circulación de nutrientes en sus aguas le da un inmenso valor para la biodiversidad marina que se reproduce, cría y alimenta allí.

No resulta coherente aumentar fuentes industriales de riesgo en la zona.

Hay miles de kilómetros de costa disponibles, ¿por qué no construir en otro lugar?, porque sale “más barato”, hacerlo en Paracas.

Pero lo barato puede acabar saliendo caro.

La productividad del mar peruano sostenía a grandes civilizaciones hace miles de años y lo sigue haciendo hoy.

¿Cuántos miles de años se sostendrá el complejo portuario e industrial, de modo rentable y sin afectar los extraordinarios recursos marinos de Paracas?

jueves, 6 de agosto de 2009

martes, 4 de agosto de 2009

Solo el 10% de los docentes universitarios investiga

"El Comercio" 02-08-09
Estiman que solo el 10% de los docentes universitarios investiga

Las llamadas a ser las promotoras del conocimiento son las universidades. Sin embargo, la producción se concentra en las públicas como la Universidad Nacional de Ingeniería, San Marcos y la Agraria, y solo dos de las privadas, la Cayetano Heredia y la Católica. Como señala el presidente de la Academia Nacional de Ciencias, Roger Guerra-García, la mayoría de casas superiores de estudio del país no investiga.

Guerra-García estima que en el Perú debe haber solo 500 doctores, con una edad promedio de 60 años. “De ese total, el número de investigadores no debe superar los 150”, añade. Pero hace un cálculo aun más escalofriante: “Menos del 10% de los docentes de las universidades investiga”.

En tanto, el científico Modesto Montoya sostiene que no hay incentivos para la investigación y que “cada vez esta se deprecia más”. Cuenta, por ejemplo, que en 1972 tuvo que hacer una tesis para graduarse de bachiller y luego otra para licenciarse. “Luego vino una ley maldita, así la llamo yo, que permite el bachillerato automático, después apareció la posibilidad de obtener la licenciatura solo con examen o a través de un curso. ¿Cómo se piensa entonces fomentar la investigación si la tesis es la primera investigación que uno hace?”, inquiere.

Los investigadores recuerdan que cuando se evalúa el rendimiento de los docentes en las universidades, la organización de eventos o el ocupar un cargo tiene tanto o más peso que las investigaciones del catedrático.

Hace poco, el mandatario estadounidense, Barack Obama, afirmó que su país necesitaba alrededor de 300 mil nuevos científicos para recuperar su antiguo crecimiento. Aseguró que, para ello, atraerían a talentos del mundo entero. “Para mí es una declaración de guerra. ¿Qué pasaría si hubiera dicho: “Necesitamos oro, vamos a traerlo de donde haya”?”, dice Montoya.

SEPA MÁS
¿Desinterés cultural?
“El desinterés por la ciencia en el país es cultural”, cree Roger Guerra-García, presidente de la Academia Nacional de Ciencias. “Las universidades que se crearon, como las que existían en España, no cultivavan las ciencias. Los españoles compraban la tecnología a otros países; sin embargo, con los siglos, sí han logrado impulsar la investigación”.

Encuentro internacional
Entre el 4 y el 7 de agosto se realizará en Lima el Encuentro Científico Internacional (ECI 2009i). Mayor información en: http://www.encuentrocientificointernacional.org/

Datos y cifras

80 Millones de dólares es lo que reciben cada año aproximadamente las universidades públicas como producto del canon minero, pero no pueden invertirlos en investigación porque la ley solo contempla gasto en infraestructura.

16 Institutos de investigación dependen del Ejecutivo, entre ellos, Imarpe, Ingemmet, Inictel, Instituto Geofísico del Perú, Instituto Tecnológico Pesquero, etc… Ninguno coordina entre sí.

50 Científicos pueden integrar un instituto de investigación en el Perú. Sin embargo, en otros países, esta cifra “representaría apenas la de un grupo de trabajo en una universidad”, puntualiza Modesto Montoya.

120% Fue el porcentaje en que se incrementó, entre el 2006 y el 2009, el total de fondos públicos destinados a desarrollar y fortalecer el sistema nacional de ciencia e innovación en Chile.

1.106 Becas de posgrado otorgó el año pasado el Gobierno Chileno (tanto para estudiar en Chile como en el extranjero), a través de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicit). Esta cifra representó un incremento sustantivo si se tiene en cuenta que en el 2005 se entregaron 286 becas.

28.000 Millones de dólares es lo que ha planificado invertir Brasil desde el 2007 hasta el 2010, de acuerdo con su plan de ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo nacional.

El Perú invierte poco en ciencia e investigación

De "El Comercio" 02/08/09

A LA ZAGA EN LATINOAMÉRICA
El Perú invierte poco en ciencia e investigación
Destina apenas US$4 anuales per cápita; Brasil aporta más de US$60

El más recordado de los hallazgos científicos en el Perú ocurrió hace 124 años y acabó con la inmolación de su investigador: a sus 28 años, Daniel Alcides Carrión se inoculó la sangre de una paciente infectada con verruga y demostró con su lenta agonía que esta y la fiebre de La Oroya eran la misma enfermedad. “Solo a él, que vivió en un ambiente de aventura perpetua, en su nativo Cerro de Pasco, se le pudo ocurrir que la inoculación de brazo a brazo demostraría la “inoculabilidad” de la enfermedad de un ser vivo a otro”, ha escrito el reconocido médico Uriel García.

— ¿Qué otro hallazgo científico de esta trascendencia se ha hecho en el país después de este?, le preguntamos al científico físico Modesto Montoya, ex presidente del Instituto Peruano de Energía Nuclear.

— ...Me pones en problemas — dice, pero continúa— hay algunas investigaciones que se están haciendo en universidades, propiedades de algunas plantas que se están descubriendo pero que todavía no llegan a la parte comercial. En la parte física se están investigando algunas sustancias químicas que al verterlas en el agua podrían potabilizarla…

El hombre de ciencias recuerda más descubrimientos aislados, pero pronto pisa la realidad.

Si el número de registros de patentes mide el pulso del estado de la ciencia en un país (el invento se convierte en patente, y este en dinero para el científico y el país: así funciona el círculo), la nuestra es una situación más que angustiante. Basta mirar la infografía que ilustra esta página para entender que el Perú está en la cola del conocimiento: de 34 patentes registradas en 1993 se pasó a 28 en el 2007, número mucho menor incluso al de 1978, cuando se reportaron 50.

El discurso de las autoridades políticas —persistente y provocador— sobre la importancia del conocimiento en esta sociedad se queda, una vez más, en el papel. Según la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología (una organización que maneja una base de datos de la región), el Perú invierte en investigación y desarrollo menos de 4 dólares anuales por habitante, mientras que Brasil supera los 60, Chile alcanza los 25 y Argentina bordea los 30. Comparación morbosa adicional: EE.UU. invierte por ciudadano 300 veces más: 1.200 dólares al año.

Conclusión: como el conocimiento o se compra o se produce, al Perú solo le queda comprar, y a precios muy altos. “La dependencia de las tecnologías extranjeras nos hace más pobres”, dice el presidente de la Academia Nacional de Ciencias, Roger Guerra-García. Hay un dicho recurrente entre los investigadores peruanos: ser científico en el Perú es como ser torero en Nueva York.

EXIGUO PRESUPUESTO
El país, como sucede con varios otros campos, tiene una ley para la ciencia, pero, como sucede también con la mayoría de las mismas, es más retórica que práctica. Dice, por ejemplo, que el Concytec es el organismo rector del sistema nacional de ciencia y tecnología, pero en realidad no tiene competencia sobre lo que los institutos de investigación dispersos en los diferentes ministerios hacen o no.

“Cada instituto diseña su proyecto de manera independiente, y muchas veces las investigaciones se duplican”, explica Montoya. La falta de liderazgo —según él— se debe a que el Concytec no tiene rango ministerial (ver nota vinculada) y a que, por lo tanto, su presupuesto es escaso y sus decisiones no tienen peso.

El actual presidente de esta institución dependiente del Ministerio de Educación, Augusto Mellado, recuerda que el presupuesto se redujo dramáticamente durante el fujimorato hasta alcanzar los niveles actuales. “Aunque el año pasado se incrementó en S/.2 millones, ahora contamos con 14 millones”.

El Perú invierte solo el 0,15% de su PBI en el desarrollo de la ciencia; en Chile, es cuatro veces más. “La meta es alcanzar el 1,6% en cuatro años”, añade Mellado. Es optimista, pero Guerra-García no lo es tanto. “En el Congreso hay mucha ignorancia sobre el tema. Por ejemplo, en el Perú se gradúan no más de 10 doctores en ciencias al año, mientras que en Chile esta cifra se multiplica por diez; es esto lo que los debería preocupar, no el armamentismo”, dice.

La ciencia no es políticamente rentable porque no cumple dos principios básicos de la política peruana: inmediatez y visibilidad. Sus logros son a mediano y largo plazo, su impacto nada tiene que ver con ladrillos y cemento.

DECEPCIÓN ACADÉMICA
“Estimados amigos:Les escribo estas notas desilusionado con el discurso del presidente García: ni una sola referencia a la ciencia. Un discurso con más de lo mismo, que tantos kilómetros de carretera, que tantas inversiones, que tanta mayor oferta de exportación de materias primas. Hubo sí, un deseo de que el Perú sea parte del primer mundo en el 2021. ¿Pero sabrá nuestro presidente que la única manera de ubicarse dentro de él es con desarrollo científico?...”

Así comienza la carta que el científico Víctor Benavides escribió el 30 de julio a los 40 miembros de la Academia Nacional de Ciencias. Su decepción es compartida por todos sus integrantes. A Montoya, hace unos días, un investigador estadounidense le respondió un correo que había escrito recomendando a una joven investigadora: “Su recomendación es un poco incoherente, si esta joven es tan buena, ¿por qué no tiene trabajo en el Perú?”, le dijo. Montoya, avergonzado, se pregunta: “¿Cómo le iba a explicar que la ley nos impide nombrar profesionales, aunque sean buenos?”.

EN PUNTOS
Ministerio o por lo menos rango ministerial
1. Los investigadores sostienen que el Concytec debería ser la entidad que centralice, canalice, oriente y lidere las investigaciones del país.

2. Modesto Montoya sostiene que es necesario tener un ministerio de la ciencia o que, por lo menos, el Concytec asuma un rango ministerial.

3. Argentina, Costa Rica y Brasil cuentan con un Ministerio de Ciencias, y en el caso de Chile, la Conacyt tiene rango ministerial.

4. Según Montoya, con un ministerio especializado, lejos de incrementarse el gasto, este se podría reducir pues se evitaría duplicar funciones entre los pequeños institutos con enormes cuerpos burocráticos.

5. Calcula que podrían ahorrarse US$ 30 millones.